
Antes de conocerlo, era una mujercita gris, pero autosuficiente, hermosa e inteligente. Ahora, tiempo después era una versión pervertida de lo que solía ser. Me había convertido en una persona desdeñosa, alguien que no sabía gratificar a otros, que siempre buscaba el placer propio.
















No hay comentarios:
Publicar un comentario